Conservar el patrimonio arquitectónico de nuestra tierra no solo pasa por los cascos antiguos de los pueblos, sino por mantener vivas las viviendas de campo, dedicadas solamente a cobijar las dos o tres familias que cultivaban su alrededor. En nuestra geografía, entre las interminables hectáreas agrícolas valencianas y alicantinas, encontramos segregadas cientos de estas tradicionales construcciones denominadas Alquerías. Estas casas de labor son originarias de la ocupación musulmana de la zona, y hasta hace bien poco mantenían su uso original:…